La practica de la concentración / Taïsen Deshimaru
El zen en la vida cotidiana
"El despertar supremo surge de la comprensión íntima del fin de la ilusión dualista: el ego es inaccesible puesto que no tiene sustancia. Aunque existe es sin realidad, KU. Por eso no podemos atrapar a nuestro espíritu que no tiene sustancia propia. Es suficiente dejar pasar ilusiones, dejar que se desvanezcan por ellas mismas, y de esta manera, conformarse al orden cósmico y dejarlo obrar. La concentración se establece entonces sin esfuerzo, inconciente, natural, automáticamente, puesto que todo dualismo se ha extinguido en la unificación del espíritu fundido en el espíritu."
Libro Descatalogado